Hoy en día existen muchas herramientas que nos permiten ver el alcance de nuestras publicaciones, hacer mediciones, promover nuestro contenido, entre otras.. Pero todo esto parte necesariamente de un elemento Clave: el Marketing Digital, o marketing aplicado a la red, el cual es mucho más flexible que el marketing tradicional, en este podemos amoldarnos mejor a las exigencias del mercado, posee menor costo de inversión y más capacidad de evolución.

¿Como hago funcionar el marketing digital de mi negocio y/o marca personal?

La forma única y efectiva es creando estrategias de marketing, estas con capacidad de resultados a cortos, medianos y largos plazos, y ¿por qué no? también sobre la marcha, mientras vamos midiendo que funciona y que no; ir renovando según las pautas marcadas en nuestra estrategia hasta conseguir lo deseado y si no llega a alcanzarse, renovar con nuevas ideas hasta lograr finalmente el objetivo comunicacional.

El triunfo de esta estrategia depende de los trucos que coloquemos en ella sobre la marcha, la inversión que implementemos, el contenido que creemos y por supuesto, el mensaje que enviemos a nuestra audiencia y el lenguaje que usemos para ser cercanos a ella.

 

 

Todo esto parte de una imagen, una imagen que va a convertirse en la cara, “La apariencia” de nuestra red, marca o servicio.

Como implementemos esta imagen hará que nuestra cara al mercado (al mundo) sea más competitiva, es un eje fundamental para conseguir la reputación que deseamos y esto solo es posible con el diseño de la gráfica, un toque de buen gusto, percepción y no dejarse llevar por un simple impulso sobre lo que queremos mostrar de cara a nuestro mensaje, siempre es importante tomar en cuenta antes de enviar una imagen a nuestra red pensar y programar ¿qué tipo de imagen quiero dar? y hacer que toda tenga concordancia con la visión en general de nuestro perfil o imagen general en las redes sociales (seguir una línea gráfica acorde a la identidad de la marca), esto hará que la imagen global de esta se posicione más sólida, organizada y potente ante su competencia.

Cuando se es una marca personal la apariencia cambia, la imagen suele ser más “real” y cercana al público pero eso no quiere decir que de igual forma no se deba cuidar. Es cierto que cuando se quiere vender una imagen personal se debe ser lo más cercano a la realidad posible, pero esto también se puede lograr efectivamente cuidando la imagen, creando una línea fotográfica sencilla, pero amigable y que muestre a la persona en la cotidianidad, con una edición o quizá sin esta, pero estéticamente agradable, nítida y capáz de llegar al público fácilmente con respecto al mensaje que se desea enviar.

 

Se trata básicamente de encontrar un equilibrio visual, tratar de convertir momentos cotidianos en recuerdos, imágenes o mensajes innovadores, esto con una gran cantidad de posibilidades y herramientas que nos ofrece internet en la actualidad.